¿Cómo organizar un desayuno de trabajo?

 

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El desayuno de trabajo es una costumbre ampliamente utilizada en culturas como la norteamericana. Generalmente antes de iniciar la jornada laboral todos los colaboradores se reúnen para tener un pequeño desayuno en el que puedan mejorar y aligerar su relación para que el trabajo no se sienta como tal.

En otros lugares el desayuno de trabajo se usa más comúnmente como una reunión, es decir, el desayuno es sólo el acompañamiento de una reunión de trabajo pero no deja de ser importante que se piense en él con cuidado y se lleve a cabo exitosamente.

Elección del menú

Lo primordial para un desayuno de trabajo es que todos los alimentos que se ofrezcan estén recién preparados para garantizar su frescura y que sean lo más naturales posible. En la medida de lo posible, se deben evitar los alimentos muy condimentados o muy elaborados.

Algunos de los alimentos y bebidas que son ideales para estos desayunos son:

  • Panes y bollos
  • Cuernitos y pan tostados
  • Para complementarlos mermelada, miel y jaleas
  • Huevos preparados en distintas variedades
  • Fruta fresca en ensalada
  • Café
  • Leche fría y caliente
  • Jugos de fruta
  • Agua natural y mineral

Disposición de la mesa para el desayuno de trabajo

No es necesario que se coloquen centros de mesa a menos que el desayuno goce de más formalidad. Se pone un plato, un tenedor y un chuchillo, en caso de que haya postre se pone otro cubierto.

En la parte derecha superior se colocan la taza sus respectivos plato y cuchara. Justo frente al comensal se pone el plato y sobre él la servilleta, la frente, el vaso o la copa.

En una mesa aparte se colocan todos los alimentos, es decir, la fuentes de comida, las fuentes calientes, la fruta preparada y las bebidas con todo lo necesario para prepararlas (café, azúcar, crema, etcétera).

Los panes, bollos, pan tostado y cuernitos deben servirse calientes y todo el tiempo deben estar cubiertos. Los acompañamientos como la miel y la mermelada se colocan junto a ellos para que cada quien disponga la cantidad que desee. Lo ideal es que estos se coloquen en empaques individuales en lugar de los frascos para evitar esperar al servir y priorizar la limpieza.

 

 

 

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